Cómo preparar carne asada

Cómo preparar carne asada como un profesional

En meatme® queremos que disfrutes de los mejores cortes de carne sin necesidad de salir de casa y de la forma más sencilla posible. Para ello no es necesario que seas un experto en la cocina, sin embargo es importante que sigas algunas recomendaciones para que en tu próxima parrillada logres resultados jugosos y con un excelente sabor.

Tips para cocinar carne asada jugosa

Si quieres preparar una deliciosa carne asada es importante que tomes en cuenta los siguientes pasos:

La clave principal está en elegir un buen corte de carne y conocer cuál es la temperatura y el tiempo de cocción que requiere. Nuestra recomendación es que siempre busques cortes de carne con vetas blancas, ya que mientras más grasa intramuscular tenga distribuida, mayor será la jugosidad, sabor y suavidad de tu receta.

En meatme® podrás encontrar algunos cortes ideales para asar a la parrilla como el Rib Eye, Tomahawk, T-Bone, New York, un costillar o diezmillo. No olvides revisar su clasificado por la USDA para asegurarte que estás comprando un corte de alta calidad.

A diferencia de otros productos, en meatme® podrás encontrar carnes que ya están listas para cocinarse sin importar que estén congelados. Así ahorrarás tiempo y estarás listo para preparar todo al momento. Para asegurarte de que la carne puede cocinarse directamente del congelador revisa el empaque.

En el caso que tengas que esperar a que se descongele y esté a temperatura ambiente puedes colocar la carne en la parte posterior del refrigerador, alrededor de 6 a 24 horas antes de cocinarlo o añadirle un chorro de agua fría . Esto ayudará a que la carne se cocine mucho más rápido y evitará que se endurezca o se pegue sobre la parrilla.

Una vez que ya haya pasado el tiempo necesario seca muy bien la carne para quitarle cualquier humedad que pudiera tener y sea más sencillo el proceso de cocción. Ya que esté lista puedes barnizarla para darle un sabor extra a tus cortes.

Los expertos de meatme® nos recomiendan la siguiente receta: Barniza la carne con una mezcla de mantequilla y/o aceite para que no se pegue y el proceso de cocción de la carne asada sea mucho más rápido.

Posterior a eso puedes comenzar a preparar tu carne asada sobre la parrilla. Recuerda distribuir el carbón por todo el asador y revisar que esté completamente encendido. Una forma efectiva para verificar que tus brasas estén listas es cuando el carbón pasa de un color negro a rojo y queda cubierto con una capa de ceniza. Este momento es perfecto para colocar tu carne sobre la parrilla.

Para asegurarte de que la carne alcance la temperatura que esperas puedes colocar un termómetro digital antes de cocinarlo, de esta forma podrás ir monitoreando los grados internos durante todo el proceso.

De igual forma te sugerimos que cubras el asador para que la carne asada tenga una cocción pareja. Si tu parrilla no tiene una tapa puedes usar tapas de sarténes o platos hondos para que el calor se concentre en el corte de carne.

Durante este proceso evita cortar la carne para verificar si está lista, ya que esto hará que los jugos se escapen. Lo adecuado es utilizar pinzas o una espátula para voltear los cortes en lugar de tenedores o cuchillos, para que no perfores la carne.

Dependiendo de la temperatura podrás obtener distintos puntos de cocción:

Punto rojo o inglés: Este tipo de carne está sellada pero conserva aún el centro crudo. Su forma de preparación es sellar la carne por ambos lados con el fuego alto. No es muy recomendable ingerir carne en este estado ya que puede ser dañino para la salud.

Término medio o al punto: Este punto de la carne es el favorito de muchos expertos gastronómicos, ya que conserva gran parte de su jugosidad. Su preparación consiste en sellar el corte en la plancha con fuego alto y dejando el centro rojo. 

Término tres cuartos: La carne, a diferencia de las anteriores, tomará un tono café claro, ya que estará más cocida. Con este tipo de cocción la carne perderá un poco los jugos y el sabor, ya que permanecerá más tiempo sobre la parrilla.  

Bien cocido:  Una vez que el corte alcance esta temperatura el color de la carne se convertirá en un café oscuro o gris. Esto indicará que está totalmente hecha tanto por dentro como por fuera. No es el tipo de cocción más recomendado, ya que pierde gran parte de su jugosidad y sabor. 

Al terminar de cocinar la carne con tu tipo de cocción preferido es tiempo de añadir sal y sazonarla. Muchas personas realizan este proceso antes de que se haga la carne asada, sin embargo esto puede ser un gran error, ya que la sal puede hacer que la carne pierda su suculencia y suavidad.

Para mantener la jugosidad de tus cortes te recomendamos añadir, además de la sal, un poco de sazonador. Posterior a eso puedes retirarla de la parrilla y deberás dejarla reposar alrededor de 6 a 10 minutos para que conserve sus jugos y estos distribuyan de forma correcta durante todo el corte.

Si te sobra carne asada puedes envolverla en papel aluminio y guardarla para más tarde. Posteriormente sólo tendrás que calentarla a la parrilla durante un minuto y estará lista para disfrutar.

Consejos para verificar la cocción de tu carne asada

Sabemos que al inicio puede ser un poco complicado lograr el punto exacto de cocción en la carne. Por ello te pasamos algunos consejos que te ayudarán a saber cuándo estará lista tu carne asada utilizando un termómetro de carne:

Punto rojo o inglés:  Temperatura interior de 52 a 55 º C

Término medio: Temperatura interior de 63 º C.

Término tres cuartos: Temperatura interior de 71º C.

Bien cocido: Temperatura interior de 77 º C.

Otro truco muy sencillo que te ayudará a saber si tu carne está lista es comparar el nivel de cocción a través de la palma de tu mano. Se recomienda hacer este proceso cuando asas a la plancha o en un sartén:

Punto rojo o medio crudo: Une tu índice con tu pulgar, después presiona con el dedo índice de la otra mano sobre el músculo, aproximadamente 2 cm debajo de tu palma. Compara el grado de dureza y si es equivalente sabrás que ya está sellada.

Término medio:  Junta el dedo medio con tu pulgar. Haz el mismo paso y presiona la base del dedo pulgar con la otra mano. Notarás que el músculo se ha endurecido un poco. Revisa si tu carne tiene la misma sensación.

Tres cuartos: Junta las yemas de tu dedo anular con tu pulgar y repite el procedimiento. Compara la sensación con tu corte de carne.

Bien cocido: Toca tu tu dedo meñique con tu pulgar y toca el músculo con la otra mano. Te darás cuenta que se ha endurecido mucho más y tendrás un aproximado de la consistencia de la carne cuando ha alcanzado su punto máximo.

Guarniciones para acompañar tu carne asada

Una carne asada no puede estar lista sin sus guarniciones y salsas correspondientes. A continuación te compartimos unas ideas deliciosas y fáciles para que acompañes a tus cortes de carne con alguna de estas recetas:

Pan de ajo

Papa al horno

Guacamole

Papas rellenas de tocino

Espárragos asados con jugo de limón

Pasta a la crema

Frijoles charros

Verduras a la parrilla

Guacamole

Arroz blanco o rojo

Una vez que elijas un complemento perfecto para tus cortes estás listo para disfrutar de tu carne asada. No olvides que al terminar el asado deberás limpiar muy bien la parrilla para evitar que otros olores y sabores queden impregnados en futuros asados. ¡A disfrutar!

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